Nueva normativa en soldadura

febrero 2, 2011

A partir de marzo, se contará con 23 nuevas normas chilenas para trabajos de soldadura, gracias al proyecto de normalización ejecutado por el INN con el apoyo de Innova Chile de CORFO. El desafío pendiente es la capacitación de futuros técnicos y profesionales especializados en el tema, de manera de avanzar integralmente hacia estándares internacionales de calidad.

Gracias al proyecto “Normas técnicas para el sector industrial, hacia una soldadura con estándares internacionales de calidad” que ejecutó el Instituto Nacional de Normalización, INN, con el apoyo de Innova Chile de CORFO, nuestro país contara con 23 nuevas normas chilenas aplicables a las diferentes industrias productivas que utilizan soldadura en sus procesos.

Estas normas, en general, permitirán asegurar la calidad o servicio que utilice soldadura, mejorar las condiciones de quienes realizan estos trabajos, evitar interpretaciones erróneas de los términos en español y, contar con una base normativa para implementar un sistema de calificación de soldadores y procesos de soldadura. Esto último, debido a que una vez generadas las normas surge naturalmente la necesidad de prepararse en el conocimiento de éstas y en su aplicación.

En este marco, el INN invitó al ingeniero peruano Aníbal Rozas, Ingeniero Mecánico especializado en Ciencia de los Materiales en las áreas de Ingeniería de la Soldadura, Inspección No Destructiva, Ensayo y Caracterización de Materiales, a exponer en el seminario de cierre del proyecto, para analizar los desafíos pendientes en nuestro país en el área de capacitación en soldadura, dada su experiencia en el tema desde la Pontificia Universidad Católica del Perú.

“Las construcciones soldadas requieren personal capacitado para el diseño, fabricación, inspección y reparación de las obras. Antes de que iniciemos el programa de capacitación en nuestro país había un número muy reducido de inspectores de soldadura certificados, las certificaciones se realizaban fuera, en otros idiomas y a un costo relativamente alto.

Luego de 12 años podemos encontrar personal capacitado, que habla el mismo idioma técnico, con sueldos mejorados sustancialmente, y egresados que han empezado a internacionalizarse”, expresó Rozas.

El especialista en soldadura concluyó que la especialización facilita el desarrollo de proyectos más ambiciosos y con trabajadores locales, lo que genera más empleo de alta calidad. También favorece la circulación de conocimiento y el manejo adecuado de códigos de fabricación y normas técnicas, dando como resultado fabricaciones más seguras y duraderas, mejorando de esta manera la competitividad interna y la exportación de servicios. Esto evita la emigración de talentos, pues las empresas pueden encontrar especialistas locales sin necesidad de invertir en personal extranjero.
“Nuestros países son muy sísmicos, necesitamos materiales y soldadura de buena resistencia para enfrentar los movimientos”, ejemplificó, agregando que de acuerdo a las demandas del mercado y la inserción global de los países en la economía mundial producto de los tratados de libre comercio, se requerirán cada vez más trabajos en soldadura altamente calificados, acordes a estándares internacionales.

Por otra parte, Chile cuenta con grandes proyectos mineros y energéticos que requerirán técnicos y profesionales altamente especializados, además de normativa acorde. En este marco, expuso también en el seminario Hernán Contreras, Jefe del Laboratorio de Conversión de la Comisión Chilena de Energía Nuclear, CChEN “El trabajo normalizador es dinámico, pues constantemente aparecen o se desarrollan nuevos materiales que requieren nuevas tecnologías de soldadura, en consecuencia, hay que elaborar nuevas normas o revisar permanentemente las existentes.

La normalización proporciona una base sólida sobre la que desarrollar nuevas tecnologías, mejorar las prácticas existentes, permitiendo demostrar competencia, además, la aplicación de normas hace uso directo de la experiencia ganada por otros, en lugar de exponerse a la experimentación.

De esta manera, es muy importante la participación en la elaboración de normas, ya que el análisis e intercambio de opiniones aumenta el conocimiento y contribuye al desarrollo del país”, manifestó Contreras.

Finalmente, Claudia Cerda, Jefa (s) de la División de Normas del INN agradeció a las empresas participantes en el proyecto; Indura, Argenta, Cesmec, Enap, Freeport Mc Moran e Intecil, por el financiamiento entregado y su contribución al desarrollo de esta nueva normativa.
Fuente: INN

 

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